El Ayuntamiento de Huesca lleva a cabo de forma periódica la poda del arbolado urbano, una labor esencial para mantener la seguridad, la salud de los árboles y la calidad de vida en la ciudad.
La poda no es solo una cuestión estética: permite eliminar ramas en mal estado, mejorar la estructura del árbol, reducir riesgos en calles y parques y garantizar que los ejemplares crezcan de manera equilibrada y saludable.
Además, estas actuaciones contribuyen a:
- Favorecer la biodiversidad, manteniendo arbolado fuerte y resistente.
- Mejorar la convivencia con los ciudadanos, evitando molestias por ramas bajas o interferencias con edificios y cableado.
- Aumentar la seguridad, minimizando el riesgo de caída de ramas en zonas de tránsito.
- Alargar la vida útil de los árboles, mediante técnicas de arboricultura moderna.
El consistorio apuesta por una gestión sostenible del arbolado urbano, aplicando criterios técnicos de arboricultura que respetan la biología del árbol y promueven un crecimiento saludable. De este modo, Huesca avanza hacia una ciudad más verde, segura y comprometida con su patrimonio natural.

